novedades
 SEARCH   
 
 

13.12.2016 Críticas  
En la vejez también hay belleza

Basada en la obra escrita por el dramaturgo Eric Coble y adaptada por Bernabé Rico, LA VELOCIDAD DEL OTOÑO llega al Teatro Bellas Artes de Madrid bajo la dirección de Mangüi Mira.

Alejandra –anciana de 81 años- se enfrenta a sus hijos por el lugar donde va a pasar lo que le queda de vida. Amenaza con quemar su casa y todo el edificio, con cócteles molotov que ella misma ha fabricado, si éstos siguen presionando para que vaya a una residencia a pasar sus últimos años. La llegada del más pequeño de sus hijos, que regresa después de muchos años de ausencia, hará que afloren sentimientos y emociones que se irán desarrollando a lo largo de la obra.

Toda ella es la intensa y conmovedora conversación que madre e hijo tienen en el salón de la casa familiar -lugar en el que transcurre toda la función- por lo que la decoración no cambia en ningún momento, consiguiendo que nos deslumbremos con el poder de lo simple. Cuando algo tan real como la vejez inspira una acertada concepción escénica, estamos preparados para disfrutar lo que ocurre sobre el escenario y meternos de lleno en el potente texto que nos muestra lo duro que puede ser envejecer y cómo nos enfrentamos a esta situación en la sociedad actual. Es un texto maravilloso, cargado de verdad y de momentos variados (ironía, drama, comedia, intriga…) que no dejan indiferente a ningún espectador. Cuánta fuerza tiene este montaje de principio a fin.

Todo ello se completa con las fabulosas actuaciones de Lola Herrera y Juanjo Artero, trabajo en el que me quiero detener ya que hacía tiempo que no veía tanta belleza interpretativa. Destaca Lola Herrera por su construcción perfecta de un personaje que necesita compartir sus miedos y buscar esperanzas; con qué facilidad eleva las palabras y llena de emociones cada rincón del patio de butacas. Qué regalo y qué maravilla haber podido disfrutar en este montaje de la férrea presencia de una de nuestras grandes actrices.

Por otro lado, Juanjo Artero sale airoso del gran reto de compartir tablas con ella e interpreta con gran nivel al hijo en el que sus hermanos depositan las últimas esperanzas.

LA VELOCIDAD DEL OTOÑO es una obra con la fuerza del drama y los placeres del del humor, que nos encoje el corazón gracias a la maestría de su actriz protagonista y al gran trabajo de Magüi Mira en la dirección.

Crítica realizada por Patricia Moreno

Volver


CONCURSO

  • COMENTARIOS RECIENTES